Artículos

Imprimir

Paradoja de la repetición: exigencia de lo nuevo (*)

Advertidos del riesgo epistemológico que consiste en suponer que nos referimos al mismo concepto porque usamos el mismo término, el propósito será desentrañar cuál es el uso específico del término “repetición”. Sabemos que tal como señalaba Carlos Correas, hay que tener paciencia, no se puede comprender de entrada, es necesario saber cuál es el contexto en el que se están usando las palabras.

Si una paradoja es una expresión lógica en la que hay una incompatibilidad aparente, el título de este comentario anticipa que la paradoja constituida por el “siempre lo mismo” relativo a la repetición junto a lo “nuevo”, son los dos términos aparentemente inconciliables.
 
 
I.- Hacer de otro
 
La escritura de Soren Kierkegaard se caracteriza por presentar una apuesta al malentendido, al juego de palabras, a la ironía, al humor y a un modo de interpelar al lector como si se tratara de un espectador de teatro. La estrategia del uso de seudónimos, la diversidad de estilos (diálogos, cartas, monólogos, discursos especulativos) pone en juego un "método de comunicación indirecta” característica de su producción literaria.
Algo que muchas veces se desconoce cuando se lee a Kierkegaard, es que la mayoría de  sus libros estaban firmados con seudónimos. En general los nombres elegidos para los seudónimos presentan una estrecha vinculación con la temática de los libros. Por ejemplo, así como Johannes de Silentio es el seudónimo de Temor y temblor, un texto donde el silencio y la imposibilidad de decirlo todo ocupa un lugar de privilegio, Constantin Constantius, seudónimo de La Repetición, es un nombre ecolalico, cacofónico y repetitivo en sí mismo. Tanto como la reiteración deliberada de volver a colocar el título (La repetición) en la segunda parte del libro. Por otro lado el subtítulo de La Repetición -“Un ensayo de psicología experimental”- resulta otra ironía del autor en la medida que lejos de tratarse de un registro de comportamientos objetivos (especificidad de la psicología experimental) el texto es el relato detallado de una serie de vivencias subjetivas.
Algunos estudios suelen equiparar a Kierkegaard con el escritor Fernando Pessoa por el uso de heterónimos. Conviene diferenciar: un seudónimo(pseudo, falso + onoma, nombre) es una denominación ficticia que emplea una persona para ocultar su verdadero nombre.Mientras que heteronimia es cuando un escritor crea personajes a los que atribuye una biografía, con el objeto de tornarlos creíbles. Dado que el libro esta plagado de referencias autobiográficas, tal vez Constantin Constantius no sea estrictamente ni un seudónimo, ni un heterónimo, sino tal como dice Nelly Viallaneix, el portavoz de Kierkegaard.
El libro Post-Scriptum Definitivo No Científico a Las Migajas Filosóficas firmado con el seudónimo J.C. (Johannes Climacus) es rematado con un breve apartado titulado: Una primera y última explicación, firmado por Sören Kierkegaard. Allí Kierkegaard reconoce ser el autor de un conjunto de textos que enumera detalladamente (Temor y Temblor,  La Repetición, Las Migajas Filosóficas, etc) admitiendo tener:
“conciencia de no haber infringido ninguna ley, y por lo demás tanto el impresor como el censor oficial público, contemporáneamente a la publicación del escrito siempre han sido informados oficialmente sobre quién era el autor” ( …) Por lo tanto, todo lo que está escrito es realmente mío, (…)  Mi deseo y mi ruego es, por lo tanto, que si a alguien se le pasara por la mente citar algún pasaje de estos libros, tenga la cortesía de citar con el nombre del pseudónimo respectivo, no con el mío, es decir que divida las cosas entre nosotros de modo que la expresión pertenezca al pseudónimo y la responsabilidad desde el punto de vista civil, a mí (…) porque yo no soy el autor más que en un sentido impropio, mientras que soy, de un modo completamente propio y directo, por ejemplo, el autor de los Discursos edificantes y de toda palabra en ellos contenida.” S. Kierkegaard - Copenhague, febrero 1846
La confesión de Kierkegaard explicita una posición novedosa frente al problema de qué es un autor. Tema que será abordado por Michel Foucault un siglo después, justamente en una conferencia titulada ¿Qué es un autor?” Allí el interrogante que Foucault dirigía a la audiencia era: “¿Quién es el verdadero autor? ¿Tenemos pruebas de su autenticidad y originalidad?”.Kierkegaard de alguna manera anticipa el aporte de  Foucault al plantear cierta inconsistencia del nombre del autor.
 
 
II.- La novedad
 
Pensar la repetición como “reposición” -siguiendo la metáfora teatral propuesta por Enrique Acuña- es plantear una nueva versión de una misma obra (o concepto). En este sentido la repetición kierkegaardiana implica un re-posicionamiento respecto a dos cuestiones.
1) Por un lado se opone a la noción platónica de reminiscencia: “Porque la repetición viene a explicar de un modo decisivo lo que la reminiscenia representaba para los griegos. De la misma manera que éstos enseñaban que todo conocimiento era una reminiscencia, así enseñara la nueva filosofía que toda la vida es una repetición”
2) Por otro lado la crítica vehemente que Kierkegaard realiza a la filosofía hegeliana indica su nueva posición. El danés propone la noción de “existencia singular” frente a la “esencia universal” del filósofo alemán  y en cuanto al concepto neurálgico de la dialéctica hegeliana “mediación”, dirá: “la repetición es propiamente lo que por error ha dado en llamarse mediación”
A su vez estos dos modos de presentar la repetición demuestran que la argumentación utilizada por Lacan es similar a la del filósofo. Efectivamente Kierkegaard le sirve a Lacan para afirmar el uso que hará del concepto repetición, considerado por él uno de los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis.
En primer lugar Lacan descarta cualquier idea de reproducción, porque esto implicaría que lo vivido puede volver de nuevo, y no hay ninguna posibilidad de recuperación de lo vivido. La repetición tampoco es rememoración porque recordar tiene un límite y para Lacan ese límite es lo real.
En segundo lugar ambos ponen el acento en la novedad implícita en la repetición. Kierkegaard señala: “La repetición es la nueva categoría que es preciso descubrir” y en una nota al pie, a propósito del término Gjentagelse (traducido por repetición) destaca el sentido “tomar de nuevo” de la palabra danesa. Por su parte Lacan dirá en el seminario XI: “lo que tengo que decirles es tan nuevo, que pensé que era preciso formularles de una vez, poniendo todas mis cartas sobre la mesa, de qué manera entiendo la función de la repetición”. Luego tomara el ejemplo de los cuentos relatados a los niños para ilustrar la imposibilidad de la repetición: “esa exigencia de los detalles del relato, que su realización contada sea ritualizada, pero que nunca podrá ser lo suficientemente cuidadosa en su memorización”
Cabe mencionar además que la palabra dandesa -gjentagelse- significa: “En su pura literalidad retoma, recuperación, más en la línea de la redintegratio”. Reintegración es un término jurídico cuyo significado alude a recobrar, es decir, recuperar un bien que se ha perdido. Sentido que también presenta cierta similitud con el planteo de Lacan cuando en el Seminario 17 dice: “La repetición es un intento no sólo de "recuperar” el goce perdido sino de generarlo” Evidentemente es muy diferente a la repetición del hábito. No se trata de esa repetición.
 
 
III.- Conclusión
 
Lacan no siempre dijo lo mismo respecto al concepto de repetición. Esto significa que su doctrina esta marcada por puntos de ruptura pero también de comienzo y seguirlo a Lacan (o no) en las modificaciones que va realizando en la teoría, no es simple adhesión intelectual, sino que determina el tipo de clínica que se practica.
De modo tal que entender la repetición como reproducción de situaciones pasadas coincide con una terapéutica que implica “hacer consciente lo inconsciente”. Mientras que pensar que la repetición implica algo nuevo, tiene que ver con la exigencia de algo nuevo, en el sentido de “algo nuevo habrá que inventar” frente a la inercia de “siempre lo mismo”. De manera que la operación que se considere posible realizar frente al tope del despliegue del desciframiento, determina no solamente el destino del real en juego en la cura, sino también qué psicoanálisis se practica.
 
 
 (*) Texto presentado en Jornada de Apertura de APLP ciclo 2010 "Registros de la repetición -De Kierkegaard a Lacan- Modulaciones analíticas sobre Le reprisse de Soren Kierkegaard.”
 
 
Bibliografía
 
- Kierkegaard, Soren: La repetición. (1843) JCE Ediciones Bs.As.
- Kierkegaard, Soren: Post-Scriptum Definitivo No Científico a Las Migajas Filosóficas (1846)
- Lacan, Jacques: El Seminario Libro 17 El reverso del Psicoanálisis. (1969-1970) Paidós
- Lacan, Jacques: El Seminario Libro 11 Los Cuatro Conceptos Fundamentales del Psicoanálisis (1964) Paidós
- García Urcola María Inés: “La repetición -gjentagelse- en Kierkegaard” Microscopia Nº 90.www.microscopia2007.blogspot.com (marzo 2010)
- Médano Prats, Hugo: “Kierkegaard, Soren, un genio enjutoRevista Barcelona, (12/3/10)
- Viallaneix, Nelly: Kierkegaard, Soren: La reprise. Traduction et notes, 1990, Paris. Traducción Leticia García