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Aportes para un debate Lacan - Kierkegaard en torno a la vida amorosa

Escrito por Sebastián Ferrante.

¿Qué interés reviste la obra de Soren Kierkegaard para una teoría del amor en psicoanálisis? Mi propuesta es interrogar si la forma de conceptualizar la repetición incide en el tratamiento de la vida amorosa.

 
Recuerdo y repetición en Kierkegaard
 
La repetición (Gjentagelsen, título original) es un libro de Soren Kierkegaard publicado originalmente en el año 1843. Escrito en primera persona, se interroga por el problema de la repetición recurriendo a dos relatos: por un lado, un confidente que recibe a un joven enamorado, que aun siendo correspondido por su amada, sufre por la imposibilidad de reunirse con ella; por otro, el propio confidente, que emprende un segundo viaje a Berlín a fin de confirmar la existencia de la repetición de situaciones placenteras.
Una de las tantas formas de organizar la lectura podría ser dividir el libro en dos partes: una, el planteo del problema de la posibilidad de la repetición y su verdadero significado; la otra, vinculada con la solución religiosa.
 
Mi interés radica en la primera de estas partes y su relación con el amor. En efecto, Kierkegaard establece la diferencia entre recuerdo y repetición y las implicancias que al amor acontecen en cada una de estas formas. Dice Kierkegaard: “(…) la repetición viene a expresar de un modo decisivo lo que la reminiscencia representaba para los griegos. De la misma manera que éstos enseñaban que todo conocimiento era una reminiscencia, así también la nueva filosofía enseñará que toda la vida es una repetición (…) Repetición y recuerdo constituyen el mismo movimiento, pero en sentido contrario. Porque lo que se recuerda es algo que fue, y en cuanto tal se repite en sentido retroactivo”. (1)
Entonces, una primera premisa afirma que toda la vida es una repetición. De allí surgen dos posiciones, cuya oposición está vinculada con la dirección temporal:
- el recuerdo, hacia atrás, en sintonía con aquello que designa la reminiscencia platónica;
- la repetición, hacia delante, como búsqueda de lo nuevo.
Entre ambos se sitúa un abismo.
 
Continúa Kierkegaard: “La dialéctica de la repetición es fácil y sencilla. Porque lo que se repite, anteriormente ha sido, pues de lo contrario no podría repetirse. Ahora bien, cabalmente el hecho de que lo que se repita sea algo que fue, es lo que confiere a la repetición su carácter de novedad. Cuando los griegos afirmaban que todo conocimiento era una reminiscencia, querían decir con ello que toda la existencia, esto es, lo que ahora existe, había ya sido antes. En cambio, cuando se afirma que la vida es una repetición, se quiere significar con ello que la existencia, esto es, lo que ya ha existido, empieza a existir ahora de nuevo”. (2)
 
Recuerdo
 
Repetición
“había ya sido antes”
←Existencia→
“empieza ahora a existir de nuevo”
 
Es decir, la existencia está fundada en la repetición como novedad. Pero lo que la determina, a mi entender, es la dirección hacia donde apunta el presente, lo cual, para el autor, se convierte en una elección del hombre. Recordar o repetir son elecciones y ello queda expresado en las dos historias. Cito: “Nuestro joven, pues, estaba profunda e íntimamente enamorado. De esto no podía caber la menor duda. Y, sin embargo, ya en los primeros días de su enamoramiento se encontraba predispuesto no a vivir su amor, sino solamente a recordarlo. Lo que quiere decir que, en el fondo, había agotado ya todas las posibilidades y daba por liquidada la relación con su novia”. (3) Considero que en esta frase Kierkegaard atribuye cierta responsabilidad subjetiva al joven en ocupar la posición de recuerdo; la misma puede verse en el propio confidente, que tras su segundo viaje a Berlín, dice: “Porque estoy totalmente seguro de que si no hubiera hecho el segundo viaje a Berlín con el propósito de comprobar personalmente la posibilidad de la repetición, me habría divertido de lo lindo con las mismas cosas que me hicieron feliz la primera vez”. (4) Veremos más adelante qué relación hay con la reducción de lo contingente a lo necesario.
 
 
Transferencia y repetición en Freud y Lacan
 
Entre los años 1911 y 1915, bajo el nombre de “Trabajos sobre técnica psicoanalítica”, Freud reúne algunos textos donde aborda los conceptos de transferencia y repetición.
En “Sobre la dinámica de la transferencia” (1912), asevera que “es entonces del todo normal e inteligible que la investidura libidinal aprontada en la expectativa de alguien que está parcialmente insatisfecho se vuelva hacia el médico. De acuerdo con nuestra premisa, se anudará a uno de los clisés preexistentes en la persona en cuestión o, como también podemos decirlo, insertará al médico en una de las ‘series’ psíquicas que el paciente ha formado hasta ese momento”. (5) En “Recordar, repetir y reelaborar” (1914), afirma que “pronto advertimos que la transferencia misma es sólo una pieza de repetición, y la repetición es la transferencia del pasado olvidado”. (6) Es decir, el amor es esencialmente amor de transferencia, y la transferencia es la repetición (reactualización) en la persona de médico de ciertas disposiciones amorosas. Transferencia, repetición y amor se emplazan en un mismo eje y convierte a esta versión freudiana del amor en solidaria con el concepto platónico, donde lo presente es continuidad y reactualización de lo pasado, sin dejar lugar a lo novedoso.
 
En este mismo sentido, Jacques Lacan, en “Intervención sobre la transferencia” (1952), va a definir la transferencia como los modos permanentes en que un sujeto se relaciona con los objetos de su fantasía. Eric Laurent afirma: “De manera que comprende la transferencia con la ayuda del fantasma, del modo según el cual el sujeto constituye sus objetos; y, si acentúa el valor inercial de ese modo permanente, se ve por qué puede calificar a ese mismo fantasma como un punto muerto, un punto que escapa a la vía dialéctica, a la remisión, al cambio de sentido”. (7)
El cambio radical opera en el Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, donde Lacan va a separar transferencia y repetición, planteando que la repetición es la condición de posibilidad del retorno a un elemento que funciona por fuera de la cadena de recuerdos, demostrando que no es por la narración de una vida donde el psicoanálisis adquiere su eficacia. Allí dice: “Pues bien, en lo tocante al inconsciente, Freud reduce todo lo que llega a sus oídos a la función de puros significantes. (…) La experiencia le demuestra luego que, en relación al sujeto, se topa con límites: la no convicción, la resistencia, la no curación. La rememoración entraña siempre un límite. Y es indudable que podría obtenerse una rememoración más completa por otras vías que las del análisis, pero son vías inoperantes en cuanto a la curación”. (8) Enrique Acuña explica que “mientras la rememoración pone en juego la batería como disponibilidad ya constituida, la repetición pone en juego la arbitrariedad de algo absolutamente novedoso. Por eso la repetición es una diferencia, un desencuentro, no hace al inconsciente transferencial del recuerdo, hace a la posibilidad de que haya un elemento vacío como condición para la arbitrariedad de las conexiones”. (9) La disposición de una batería constituida ahoga la posibilidad de lo nuevo. En ese sentido, el cambio reposa en “concebir al inconsciente como un tiempo comandado, no ya por la secuencia de recuerdos, sino por el objeto a, demostración de la repetición del fracaso del encuentro con una palabra”. (10)
 
 
Aportes para un debate Lacan - Kierkegaard
 
Dos versiones del amor en Kierkegaard: el amor-recuerdo, atado a la reminiscencia, ligado al desecho y la nostalgia melancólica; el amor-repetición, ligado a lo novedoso, a la deliciosa seguridad del instante, “la auténtica repetición”, como él mismo la llama. El intervalo que existe entre ambos es sorteado, para Kierkegaard, solamente en el registro religioso. Es decir, la imposibilidad de mantener el objeto, ya sea por el recuerdo, ya sea por los intentos de renovar el goce a través de encuentros repetidos con el mismo objeto, es solucionada mediante la repetición religiosa. No voy a ahondar en este asunto.
 
A modo de hipótesis podemos situar en un mismo plano el amor-recuerdo de Kierkegaard, la versión freudiana de la repetición de clisés previos, y la idea de Lacan de transferencia como modos permanentes de relación de un sujeto con sus objetos, situando como punto en común que las elecciones amorosas siguen un recorrido establecido de antemano, a la manera de una predisposición.
Ahora bien, como anteriormente se dijo, no hay continuidad entre recuerdo y repetición, más bien hay entre ellos un intervalo. Sara Vasallo, en un texto que se titula “Kierkegaard entre el amor humano y amor eterno”, establece un paralelismo entre la irrupción de “lo nuevo” en Kierkegaard y el registro que Lacan llama lo real, en tanto es irrepresentable en el plano imaginario constituyendo asimismo un límite para lo simbólico. Es decir, el “salto” que prevé Kierkegaard entre reminiscencia y repetición es homólogo a la separación que efectúa Lacan entre transferencia y repetición, entre cadena significante y objeto a.
 
A partir de ello, resulta interesante introducir las categorías lógicas de necesidad y contingencia para plantear las versiones de la repetición. Al respecto Germán García afirma: “Uno podría definir un análisis, decir qué pasa en el presente, decir que el presente en análisis supone que hay un pasado, que ese pasado es lineal, pero que este futuro no lo es en absoluto. Este pasado que es, por así decir, una serie de contingencias que, porque ya pasaron de esa manera, se han vuelto necesarias. Estas cosas necesarias yo puedo abrirlas a una serie de contingencias a través del presente. Es decir que puedo tener este futuro como una contingencia cuando mi pasado me haría vivir todo como algo que es necesariamente así, que no puede ser de otra manera porque ya ocurrió. Y efectivamente lo que uno llama neurosis de transferencia es una persona que dice ‘las cosas fueron, son y serán así’”. (11) Pregunto entonces: ¿es la neurosis de transferencia la creencia en la continuidad entre pasado, presente y futuro? De aceptar esa premisa, ¿es la separación entre transferencia y repetición, en tanto instaura la repetición como diferencia, la condición de posibilidad de apertura de las elecciones amorosas a las vías de la contingencia?
 
Freud reduce a la función de puro significante todo lo que escucha, dice Lacan, apareciendo un momento de concluir que forma parte de su testimonio ético. Al respecto, E. Acuña afirma que “el momento de concluir es aquel donde la tyche se junta con el automaton. Esto es un juicio ético, una decisión de reducir todas las contingencias a lo necesario. Quiere decir que alguien dice que toda su vida depende de tal hecho ocurrido en la infancia pensando que su vida es su pasado, haciendo de ello su presente necesario”.
A la manera lacaniana, pregunta Kierkegaard: “¿Qué sería, al fin de cuentas, la vida si no se diera ninguna repetición? ¿Quién desearía ser nada más que un tablero en el que el tiempo iba apuntando a cada instante una breve frase nueva o el historial de todo el pasado? ¿O ser solamente como un tronco arrastrado por la corriente de todo lo fugaz y novedoso, que de una manera incesante y blandengue embauca y debilita al alma humana?” (12). Una frase de Germán García podría servir para problematizar el tema: “Una manera de definir la construcción de la realidad, es la construcción de una supuesta necesidad, donde hay contingencia. Porque la pura contingencia no es muy soportable”. (13) Entonces, ¿Qué función adquiere, por ejemplo, para una mujer rememorar su vida amorosa signada por relaciones con hombres con rasgos específicos similares a los de su padre? Es decir, de manera análoga al joven enamorado de La repetición que se predispone a recordar a su amada, quedarse solamente en la narración de una serie de acontecimientos que se suponen condición para el síntoma actual es sinónimo de ponerse al abrigo de lo necesario.
 
 
NOTAS
 
(1) Kierkegaard, Soren. La Repetición. Pág. 10-11. Editorial JCE, 2004, Buenos Aires.
(2) Kierkegaard, Soren. Op. Cit. Pág. 38-39.
(3) Kierkegaard, Soren. Op. Cit. Pág. 18.
(4) Kierkegaard, Soren. Op. Cit. Pág. 78-79.
(5) Freud, Sigmund. “Sobre la dinámica de la transferencia”. En: Obras Completas, Tomo XII. Amorrortu Editores. Pág 98.
(6) Freud, Sigmund. “Recordar, repetir y reelaborar”. En: Obras Completas, Tomo XII. Amorrortu Editores. Pág 152.
(7) Laurent, Eric. “La transferencia III. Clase del 11 de diciembre de 1991”. En: Entre transferencia y repetición. Curso dictado en la Universidad de París VIII en 1991-92. Atuel-Anáfora (1994)
(8) Lacan, Jacques. El seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Pág. 47-48. Paidos, 2008.
(9) Acuña, Enrique. Clase del 14-05-2008. Curso anual. El tiempo de saber –entre los otros-. Dictado entre los meses de abril-diciembre de 2008 en la APLP. Inédito.
(10) Acuña, Enrique. Clase del 26 de marzo de 2008. Curso breve. El tiempo de saber –entre los otros-. Dictado durante el mes de marzo de 2008 en la APLP. Inédito.
(11) García, Germán. Una intervención. En: Versus entre la clínica y la cultura. Revista de psicoanálisis Nro. 1. Pág. 30
(12) Kierkegaard, Soren. Op. Cit. Pág. 12
(13) García, Germán. Op. Cit.
 
 
BIBLIOGRAFÍA
 
- Acuña, Enrique. Curso anual. El tiempo de saber –entre los otros-. Dictado entre los meses de abril-diciembre de 2008 en la APLP. Inédito.
Acuña, Enrique. Curso breve. El tiempo de saber –entre los otros-. Dictado durante el mes de marzo de 2008 en la APLP. Inédito.
Ale, Marcelo: La cínica analítica y las referencias. Editorial de la Campana.
Freud, Sigmund: Obras Completas. Tomo XII. Amorrortu Editores.
García, Germán. Una intervención. En: Versus entre la clínica y la cultura. Revista de psicoanálisis Nro. 1.
García, Germán: Cartografía de la repetición. En: Revista Conceptual Año 5 Nro. 6.
García, Germán: Fundamentos de la clínica analítica. Otium ediciones.
Kierkegaard, Soren: La repetición. Editorial JCE, 2004, Buenos Aires.
Lacan, Jacques. El seminario. Libro 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Paidos.
Laurent, Eric. Entre transferencia y repetición. Editorial Atuel-Anáfora.
Vasallo, Sara. Kierkegaard entre el amor humano y amor eterno. Versión digital.