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Seminario Clínico 2017

Feminidad –entre Psicoanálisis y Literatura-

Por Sebastián Ferrante

Enrique Acuña comenzó el dictado de su Seminario en CABA, que este año lleva como título “Las escrituras del goce femenino –Psicoanálisis y Literatura-. Se enmarca en un programa de investigación sobre el tema referido a Lacan y las mujeres, propuesto por el Director de Enseñanza para el Instituto PRAGMA, que también incluye su Curso Anual y el Seminario de Investigación dictado por varios docentes. Sobre ese programa general, cada instancia tiene su particularidad. En la primera clase del sábado 2 de abril presentó la propuesta y delineó algunos de los rieles sobre los cuales marchará el Seminario.

Del criterio evolutivo a la revisión teórica

Para comenzar a delimitar la diferencia masculino/ femenino, Acuña recurre a un esquema binario de entrecruzamientos que se inicia con la distinción anatómica macho/hembra. Al insertarse en el lenguaje, comienza a provocar malentendidos al atravesar el sujeto por el Complejo de Edipo, que ofrece una matriz de modelos identificatorios a los cuales recurrir para responder sobre su posición sexual. A ello se suma como complicación el hecho de que para Freud la libido es siempre masculina, de modo que por los entrecruzamientos se arriban a diversas combinaciones. Acuña explica que Freud mantiene hasta los años 30 un criterio evolutivo mediante el cual, por suma de identificaciones el sujeto avanzaría progresivamente en la construcción de su objeto de amor y deseo –la mujer para el hombre y viceversa-. El paso por el lenguaje deja sin eficacia a la anatomía, al tiempo que queda un resto sin representación, expresado en el complejo de castración que, veremos, dividirá las aguas hacia dos destinos.

 

Feminismo y feminidad no son lo mismo

En su lectura de los textos freudianos Acuña diferencia lo femenino de la feminidad. Lo femenino está más ligado a un principio sustancial y de él se derivan –como atributos- las tres posibles salidas propuestas por Freud para la sexualidad femenina: suspensión, masculinidad y feminidad (entendida por Freud como conjunción de matrimonio y maternidad). La feminidad, en cambio, se vincula más bien con la anatomía que el lenguaje va tejiendo sobre los sexos. En ese sentido, la castración quiere decir que respecto del sexo hay un elemento vacío o falto de representación. Esto es retomado por Freud en “Análisis terminable e interminable” donde la castración, ya plantada como “roca”, confronta al sujeto con un límite imposible de identificación que origina dos respuestas posibles: protesta viril, o penisneid –entendida como procuración-.

Psicoanálisis y literatura

Dos referencias que orientan respecto del uso que el psicoanálisis puede hacer de la literatura. La primera es de Freud, quien finaliza la 33º conferencia sobre la feminidad afirmando que “si ustedes quieren saber más acerca de la feminidad, inquieran a sus propias experiencias de vida, o diríjanse a los poetas, o aguarden que la ciencia pueda darles una información más profunda y mejor entramada”. Tres posibles respuestas a la (x) de la feminidad. La poesía es la puerta de entrada a la literatura, y Acuña sitúa que los recursos literarios y los tropos lingüísticos que tiene la poesía –metáfora, metonimia, alegorías, entre tantas otras- vienen a anticipar los mecanismos con los que opera el inconsciente. De ahí proviene la segunda referencia, ahora con Lacan a propósito del homenaje que brindara a Marguerite Duras por El arrobamiento del Lol V Stein. Allí sostiene que “la única ventaja que un psicoanalista tiene derecho a sacar de su posición (…) es la de recordar con Freud que en su materia, el artista siempre lo precede…”.

Dos indicaciones referidas por Enrique Acuña para tener en cuenta al momento de tomar las referencias literarias en este Seminario.

El retorno de lo reprimido: Lou Andreas-Salomé, Anna Freud, Hilda Doolittle

Partiendo del perfil subjetivo de la relación de Freud con las mujeres que Elizabeth Roudinesco despliega en el libro Sigmund Freud, en su tiempo y en el nuestro, se trata de situar un punto de ruptura en la elaboración teórica freudiana. Más allá del tono novelesco de la trama y de la importancia dada por la autora a dos mujeres antagónicas -Lou Andreas-Salome como la mujer narcisista, y la princesa Marie Bonaparte, como la mujer frígida-, Acuña extrae dos elementos estructurales de la relación de Freud con Lou Andreas, en el sentido que vienen a trastocar su concepción evolutiva en el desarrollo de la mujer: por una lado su enamoramiento de esta mujer bella, inteligente, pero sobre todo narcisista –primero está ella y su sexualidad, después el resto- que le demuestra a Freud que su negación al papel de esposa y madre no la obligó a renunciar a su goce sexual; por otro lado, la función de control que cumplió esta mujer en la relación analítica que Freud mantenía con su hija Anna, que paulatinamente se iba inclinando hacia el interés por las mujeres. Lo forcluido por Freud le retorna en la relación con estas mujeres.

La otra citada por Acuña en esta primera clase, pero a retomar en las subsiguientes, es Hilda Doolitle, analizante de Freud entre los años 1931 y 1934, que a diez años de terminar su análisis, rescata y elogia a su analista en su libro Tributo a Freud.

De aquellas histéricas a estas mujeres analistas: el deseo de Freud

Como invitando a articular el tema con lo desarrollado en este Seminario el último año, Acuña finaliza con un detalle de interés: Si en aquella primera época de Anna O. y Dora el saber estaba del lado de las histéricas, el deseo de Freud se ponía en juego al apostar por la asociación libre, con la premisa de arrancarles el secreto; sin embargo, luego del giro de 1930, se pone en juego otra cosa: son sus analizantes mujeres discípulas quienes tienen el saber, pero ya no como un secreto, sino más bien como un “no saber cómo decirlo”. Frente a eso, la pragmática freudiana es hacerlas hablar.

La próxima clase, el sábado 22 de Abril.

Bibliografía

–       Sigmund Freud. “33º Conferencia. La Feminidad”. “Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis”. En Obras Completas. Amorrortu Editores. Tomo XXII

–       Jacques Lacan. “Homenaje a Marguerite Duras, por El arrobamiento de Lol V Stein”. En Otros Escritos. Paidos

–       Elizabeth Roudinesco. Sigmund Freud, en su tiempo y en el nuestro.  Editorial Debate

 

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