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Bèla Székely. Un psicoanálisis entre la ciencia y la religión

Escrito por Gabriela Terré.

Con su rasgo de extraterritorialidad, la figura de Béla Székely se ubica en la entrada del psicoanálisis en la Argentina antes de la APA. Es quién introduce la obra de Freud no sólo con la aplicación diagnóstica del test de Rorschach, como algunos lo señalan, sino que se dedica a la difusión de la obra de Freud en Argentina. En 1939, arriba al país, y ni bien aprende castellano, pronuncia diez conferencias en el Colegio Libre de Estudios Superiores (CLES) -fundado por Aníbal Ponce y continuado por Vicente Fatone. La explicación de los conceptos Freudianos se dirige a un público en su mayoría filósofos. Momento de recepción previa a la fundación de la APA en 1942, con Ángel Garma (como representante de Ernest Jones).

En su libro Resonancia y Silencio, Enrique Acuña escribe cómo Szèkely… “con su carácter de analista laico fuera de esa pertenencia, trata de captar al público con una retórica de analista ciudadano. Manifiesta que las formas y circunstancias de una conferencia se producen mediante una palabra viva, una verdadera transferencia en el sentido psicoanalítico, donde las resonancias de la palabra  implican tanto al público como al orador. El efecto transferencial provoca una transformación de la conferencia en una obra colectiva. ..” Una transmisión singular fuera del dogmatismo e infatuación que varios ostentaban en aquel momento.

Su transmisión traducía y transmitía una política, con rigurosidad sobre –técnica, metapsicología,  teoría sexual -sin olvidar los títulos de cada capítulo: Psicoanálisis del antisemitismo,Una criminología psicoanalítica, El psicoanálisis en la literatura y el arte, Psicoanálisis de la guerra y una conferencia titulada Freud con Marx, llamativa como temática para el contexto. Fue formado bajo las influencias del post-freudismo entre las dos guerras, por Wilhem Stekel con su técnica de tiempo breve y el conflicto del aquí y ahora, Alfred Adler en su educación de la infancia y finalmente Wilhem Reich y su consideración del “carácter neurótico como forma de lo social”, sumándose luego al movimiento Sex-Pol en un programa orientado hacia la sexología. Por último, su agrado por el freudo-marxismo de la mano de Siegfred Bernfeld. En un artículo escrito por Marcelo Ale en la última Revista Conceptual Nº14, que lleva por título “El desembarco de Freud en el Río de la Plata”, van a encontrar interesantes detalles acerca de cuáles fueron las diferencias en el modo de transmisión con respecto a los nombres de la APA.

Con su Diccionario de psicología, contribuyo a la difusión del psicoanálisis, y escribió un libro,La evolución sexual de la infancia, que muestra el cruce del psicoanálisis con una sexología al servicio de los ideales “higienistas”, que en el campo de la educación se orientan por los postulados del Emilio de J.J.Rousseau. En esta vertiente educacional, Székely encuentra una serie en la que podrá incluirse: Víctor Mercante, Alfredo Calcagno, Rodolfo Senet y Aníbal Ponce. En los últimos años se acercó a Víctor Frankl, y luego a Igor Caruso, encontrando la inclusión a su nueva religiosidad. En definitiva, fue perdiendo sus insignias de judío y psicoanalista de izquierda.

 

¿Cómo se llega a ser psicoanalista?

Las conferencias dictadas por Székely en 1939, se convirtieron en libro en 1940. Su ejemplo puede ayudarnos a explicar el abandono constante del psicoanálisis, que iba siendo desplazado a la clínica de lo social. En los años 30 la difusión teórica se volvió popular y se acentuó la ausencia de psicoanalistas. Cada país con su tendencia, Brasil que buscaba contactos europeos, la Argentina no. Jorge Balán, en su Libro Cuéntame tu vida desarrolla su hipótesis sobre esta situación, era una estrategia para evitar la adopción de identidades grupales excluyentes ya que nombrarse como psicoanalista implicaba incorporarse a un grupo internacional que aún no existía localmente, con el riesgo de perder el amparo que otorgaba otra identidad. Para algunos, el amparo estaba simbolizado por la pertenencia a cátedras universitarias o puestos hospitalarios.

Székely, que llegaba sin nada de esto, pudo plantear la pregunta clave en 1939, (en el ámbito del Colegio Libre de Estudios Superiores)… ¿Cómo se llega a ser psicoanalista?...introducir esta cuestión es la originalidad de la figura de Szèkely, ya que plantea desde su transmisión un psicoanálisis desde una perspectiva que hace diferencia en la serie de otros analistas de su época, (especialmente de los que luego formarían parte de la APA). Sobre todo si consideramos que la política de h(y)storizar en psicoanálisis está ligada a un deseo particular encarnado por cada uno. En este caso con su vida singular, planteaba una política dentro y fuera de la selección de los analistas de su época. Su transmisión creativa  produjo un anudamiento en tres dimensiones, política, episteme y clínica, logrando la invención de un programa de enseñanza  agujereando el saber referencial de una época.

Esta misma pregunta, nuevamente formulada ¿Que es un analista? … aún hoy, con la misma vigencia que entonces, en el ámbito de los analistas de la época… deja algo que se mantiene en suspenso, produce el efecto de descompletar, y empuja a cada uno a formularla en singular.

 

Hystoria - byografia

El mito en tanto relato

Una manera interesante de pensar la historia es desde la práctica clínica, porque cuando se habla de la historia y el mito en psicoanálisis, estamos además introduciendo la cuestión del relato. En psicoanálisis la historia no estaría relatada desde el yo. Cuando Lacan escribe hystoria con (y), de histeria lo hace para descompletar cualquier idea de una reflexión yoica. Actualmente están las autobiografías o las novelas autobiográficas donde aparece la primera persona (el yo) como agente del relato. La temática de estas jornadas apunta a la idea de una byografía, escrita con la (y) referida a la histeria. El término hystorizar pertenece a un artículo de Lacan, Prefacio a la edición Inglesa del Seminario XI en Intervenciones y Textos 2. (Pág. 60-61 y 62).

En el artículo de presentación de las jornadas publicado en Microscopia Nº 126, Enrique Acuña y Leticia García plantean… “La biografía analítica, entendida como lo que un sujeto cuenta en su análisis como histeria/historia, divide a quien la relata. Una lectura estructural, abandona la idea de progreso o evolución. El relato de una vida es un mito que enlaza elementos diferentes, aunque repetidos. El trabajo analítico desarma dichas conexiones –interpretación- para permitir otras nuevas. Al desarticular el mito individual se desarticulan los elementos que lo componen, se deconstruyen por acción de ese elemento indeterminado, allí es donde opera el deseo del autor de la biografía .Las buenas biografías, podríamos decir, siempre contienen ese elemento anacrónico, que no da cuenta de la sucesión y acumulación significante, sino de Uno que dura en una repetición que pasa a hacerse original”. Podríamos pensar, tomando como ejemplo a Béla Székely, que la entrada del psicoanálisis en la Argentina no se trata de un relato en su derrotero por las instituciones, trabajos y teorías, que la h(y)storia se ubica en ese Uno original, que puede deducirse de sus primeras conferencias publicadas e ilustran su política de enseñanza.

 

Política de transmisión, singularidad y satisfacción

Este ejemplo sirve claramente para mostrar el entrecruzamiento que se produce, cuando la política de transmisión del psicoanálisis se encarna en el uno por uno y pone en juego la cuestión de la singularidad y la satisfacción (goce). Aristóteles–Poética, es un texto muy interesante para profundizar la cuestión del mito desde un análisis del relato. Freud toma como punto de partida lapoética de Aristóteles paraplantear, ¿Cuál es la diferencia entre el relato para el psicoanálisis y cualquier otro relato concebido por la historia de la filosofía?, acentuando que para el psicoanálisis está en juego la satisfacción. Este tema fue desarrollado en el Curso Anual de Enrique Acuña 2013 “Inconsciente Político-Una h(y)storia del psicoanálisis en la Argentina”.

¿En qué sentido podríamos decir que Aristóteles deja de lado la cuestión de la satisfacción?
En el sentido que lo plantea François Regnault en su libro: El arte, según Lacan, donde explica que Freud en su texto Personajes psicopáticos en el escenario (1905 o1906), dice que Aristóteles olvida incluir la cuestión de la satisfacción. Explica que en el teatro griego se produce una representación uno, y luego una representación dos. Es decir, contempla lo que hoy es la teoría de la recepción donde el receptor recibe lo que observa en el escenario según lo que quiere recibir, según lo que está sensibilizado a recibir, es decir que lo define el receptor. En términos freudianos podríamos decir, según su fantasma en términos de Lacan, tiene que estar sensibilizado a que el héroe trágico en su acción va a cometer un error. Por lo tanto para que el héroe consiga la identificación con el público y se produzca la recepción, es necesario que exista la mimesis que da como resultado la catarsis. Esa abreacción libera dos afectos, compasión y temor… la idea es que esa situación le podría pasar al espectador (eso me podría suceder a mi). En este esquema se produce la mimesis, identificación donde libera su temor y compasión. Lo que Aristóteles ignora de esta cuestión es que está en juego la satisfacción inconsciente .Responde al goce inconsciente que produce que el héroe se caiga. Freud señala que hay un plus de goce, que toda catarsis libera algo de satisfacción, para que se produzca el goce.

El capítulo VI es uno de los fundamentales y sin duda más conocidos de la poética de Aristóteles, consagrado especialmente a la tragedia. Allí presenta su célebre definición del concepto, valorando sus elementos constitutivos o partes cualitativas. El gran esfuerzo volcado desde la filosofía a la interpretación de la tragedia le dio gran relevancia aún más que la dada por el mismo Aristóteles. El mito es la parte nodal del relato, pone en primer plano un núcleo duro que no va a variar, por ejemplo en Edipo Rey, Edipo mata al padre sin saber que era su padre. Tradicionalmente estas partes se llaman cualitativas, ellas forman una jerarquía en la que el valor de cada una de ellas es muy desigual.

La trama o relato constituye la parte fundamental, a la que describe como la composición de las acciones. Esa trama se podría equiparar a los cuatro términos descriptos por Lacan en “El mito individual del neurótico” (en el caso del hombre de las ratas, la mujer rica, la mujer pobre, el padre y el amigo), cuya otra versión más universal sería la Metáfora del nombre del padre, el deseo de la madre, el falo, y una x que circula entre los términos. A esa trama o núcleo duro le están subordinadas las otras partes que le siguen en importancia, que son: los caracteres y el pensamiento. La pieza o obra de teatro comienza con un origen donde en la primera escena están todos los elementos que forman la composición. Los caracteres serían los personajes, luego hay un tercer momento donde se desarrolla el juego que hacen entre los personajes, la dinámica del guión. A partir de esto aparecen los enunciados que cobran relevancia, que armonizan a los caracteres y dirigen la acción y la cuarta se llama expresión lingüística o léxico, la importancia del léxico radica en cómo digo las cosas, las modulaciones expresadas. La modalidad de los dichos. La tragedia muestra al héroe en una doble transformación, el paso de la dicha a la desdicha, llamado la peripecia, y el paso de la ignorancia al conocimiento. De modo que la novela familiar del neurótico para Freud y el mito individual del neurótico para Lacan, explican cómo cada uno construye un relato sobre su vida, en el cual sazona, le va agregando una serie de condimentos, por así decir, a un personaje. En ese sentido se podría decir que la byografia es fantasmática, a su vez traducida como mito. Todo desarrollo de un análisis implica construir ese fantasma para luego deconstruirlo;  en términos Aristotélicos sería una purificación, una transformación, donde se libera un goce, el goce del sentido (jouis-sense). Es decir, producís tu biografía, pero luego esa satisfacción se transformará en otra cosa. Al aislar los significantes amos se produce una pérdida de goce. En cada sesión analítica, cada vez tendrás que aislar un goce, que se capitaliza como saber en otro lado.

 

                                                                                                                     

Bibliografía

 

Germán García: La entrada del psicoanálisis en la Argentina-Ed Catálogos

Germán García: El psicoanálisis y los debates culturales-Ejemplos Argentinos-Ed Paidós

Sigmund Freud: Tomo VII- Personajes Psicopáticos en el escenario-Ed Amorrortu

Aristóteles –Poética –Ed Colihue/Clásica

Enrique Acuña: Resonancia y Silencio-Psicoanálisis y otras poéticas.Ed Edulp

Clase Nº16 - 30/10/2013 (inédita) Curso Anual dictado por Enrique Acuña-Inconsciente Político-Una h(y)storia del psicoanálisis en la Argentina

Jacques Lacan: Intervenciones y Textos II-Ed Manantial

Jacques Alain Miller: Seminario, El deseo de Lacan –Ed Atuel-Anáfora

Jorge Balán: Cuentame tu vida